Pensar mejor
Lo que vos decidís cómo se hace, se hace así todas las veces.
El criterio de la casa se escribe una vez y se aplica igual en cada tarea, sin depender de quién la agarre ese día ni de cuánto se acuerde.
Second Brain corporativo
Agentes de IA que hacen el trabajo de oficina que hoy alguien hace a mano: cruzan los archivos que ya exportás, controlan lo cargado contra lo declarado y dejan el entregable hecho. Vos definís cómo se hace una vez; el sistema lo hace todos los días.
Por qué existe
No es una herramienta de productividad. Es la forma de trabajar de tu empresa, escrita afuera de las cabezas.
Lo que vos decidís cómo se hace, se hace así todas las veces.
El criterio de la casa se escribe una vez y se aplica igual en cada tarea, sin depender de quién la agarre ese día ni de cuánto se acuerde.
Está escrito, y es de la empresa — no de una persona ni nuestro.
Las reglas, los procedimientos y los documentos viven en el espacio de tu organización, separado del de las demás. Nosotros no vemos el contenido de tus archivos.
No vive en la cabeza de tres personas.
Cuando alguien se va, su forma de trabajar queda escrita y sigue andando. No se va con él ni se muere en una carpeta compartida.
Cómo funciona
Cuatro momentos, siempre los mismos. El cuarto es parte del producto, no una disculpa.
Una línea, como se la dirías a una persona: «conciliá el banco de este cliente, agosto». No hay nada que escribir bien — el contexto lo arma el sistema con las reglas de la empresa, del área y de ese cliente.
El archivo entra y el agente sigue el procedimiento escrito, dejando el paso a paso en castellano: qué documento abrió, qué instructivo siguió, qué cuenta hizo. Sin jerga y sin nombres de herramienta.
No te cuenta el resultado: te deja la planilla y el informe en la carpeta del cliente, con lo que no cierra listado en una hoja aparte.
Nada se presenta, se paga ni se manda solo. Todo lo que sale hacia afuera se detiene y espera que una persona con permiso apruebe. Está construido para que no se pueda saltear.
Qué se le puede pedir
No es una lista de deseos: son las tres cosas que ya corren en producción. Si una tarea no entra en una de las tres, lo decimos antes de venderla.
Entra un archivo exportado, lo ordena o lo cruza contra otro, y deja el papel hecho con lo que no coincide listado aparte.
La conciliación bancaria: el extracto y el mayor entran, cruza línea por línea y lista las partidas que no cierran con fecha, comprobante e importe.
El día fijado arranca sola, sigue el procedimiento escrito y deja el entregable esperando.
La liquidación de sueldos: el día 5 a las 8 ya está hecha, con los pasos a la vista. Nadie se tiene que acordar.
Toma lo que está cargado, lo controla contra lo declarado y lista lo que no coincide.
Impuestos: controla lo cargado contra lo declarado, sobre el archivo que ya se baja todos los meses.
Las tres trabajan con el archivo que ya exportás. El agente no entra a ningún sistema de nadie y no usa credenciales de terceros — es una decisión de diseño, no una limitación temporal.
El organigrama
No es un chat suelto al costado de la empresa: el sistema tiene la forma de tu organización. Dirección, áreas, personas y cartera de clientes — y los agentes ocupan un lugar en ese mismo organigrama.
Dirección
Ve la cabeza entera trabajando: quién le pidió qué, a qué agente y para qué cliente. Fija los topes de gasto y las reglas que nadie pisa, y reparte el trabajo de la semana entre personas y agentes.
Agente coordinador
Cuando una tarea tiene partes, le pide cada parte a un agente especializado y junta las respuestas. La tarea principal muestra a quién le pidió qué, y si una parte falla el coordinador lo sabe y sigue.
Áreas
Contable
3 personas
Agente de conciliación
Sueldos
2 personas
Agente de liquidación
Impuestos
2 personas
Agente de control
El orden de prioridad de las reglas
Antes de enviar un pedido, la persona ve «esto es lo que el agente va a tener en cuenta», ordenado por prioridad. Y cada tarea queda registrada con las reglas exactas que usó, con su versión.
Dónde vive cada cosa
La pregunta de todo el que evalúa esto en serio no es qué hace: es dónde quedan sus datos. Cada pieza tiene un lugar y un límite escrito.
PDF, Excel, CSV, Word y texto, subidos a la ficha del cliente. Lo escaneado entra como dato que el agente lee, nunca como una orden que el agente obedece.
Las instrucciones, las reglas vigentes y el procedimiento de esa tarea. Se apaga cuando la tarea termina: nada queda dando vueltas.
Donde se pide el trabajo y donde contesta. Avanza un paso a la vez, y cada paso queda escrito en castellano para que el que firma pueda defender el papel.
Reglas, procedimientos, documentos e historial, en el espacio de tu organización. Cada cambio guarda quién lo hizo y cuándo, y una regla se desactiva sin borrarse.
Cada salida pasa por un conector con lista de destinos y se detiene a esperar aprobación. Las claves se cargan una vez, quedan cifradas afuera y no se vuelven a mostrar nunca — ni a nosotros.
Tope de gasto mensual por empresa y por persona, con avisos al 80 % y bloqueo al llegar. El consumo se abre por cliente, área, agente y persona.
Las diez cosas que lo hacen distinto
Ninguna es una promesa: todas se ven en la demo, sobre un papel que ponés vos.
«Conciliá el banco de este cliente, agosto.» Eso es todo lo que se escribe. El resultado no depende de cómo preguntaste.
Las cuentas no las hace el que escribe: las hace una calculadora, y la cuenta queda escrita. Los totales de la planilla quedan como fórmula de Excel, así que si cambiás un número el total se corrige solo.
Qué hay que sumar y con qué alícuota sigue siendo decisión del modelo. Por eso se revisa, y por eso el paso a paso está en castellano.
Lo que no puede identificar, lo informa. No lo ajusta para que el cuadro cierre en cero.
Le pasamos un número mal a propósito. No lo usó: explicó de dónde salía el correcto, y la diferencia comprobada por fuera fue cero.
Qué documento abrió, qué procedimiento siguió, qué cuenta hizo. Paso por paso, sin jerga y sin nombres de herramienta a la vista.
Prepara. Presentar, pagar y mandar sigue siendo de una persona. Está construido para que no se pueda saltear.
Cómo se concilia en esta casa se escribe una vez. El mes que viene no se vuelve a explicar.
Lo que el agente anota trabajando —«este cliente factura a nombre de la SRL»— queda marcado sin confirmar hasta que una persona lo mira. Una instrucción no se convierte en regla sola.
No te cuenta el resultado: te deja la planilla y el informe en la carpeta del cliente, listos para revisar.
El día 5 a las 8 ya está hecho. Nadie se tiene que acordar, y la tarea corre con las reglas vigentes de ese día.
Se ve qué cliente te consume el mes — que casi nunca es el que más te paga. Y hay un tope: no se dispara.
Los límites
Está acá porque es lo que vuelve creíble al resto. Si algo de esto es un problema para tu operación, mejor saberlo antes de la demo.
Trabaja con el archivo que ya exportás. No le pedimos las credenciales de tu banco ni de ningún organismo.
Prepara el trabajo y lo deja listo. Presentar, pagar y mandar es siempre de una persona con permiso.
Lo que anota trabajando queda sin confirmar hasta que alguien lo mira. Y una instrucción suelta nunca se convierte en regla por su cuenta.
La cuenta la hace una calculadora y el total de la planilla es una fórmula. Lo que el modelo decide es qué sumar y con qué alícuota — eso se revisa, y para eso está el paso a paso.
El que se jubila es el trabajo repetido, no la persona. Lo que cambia es en qué se le va el día a tu equipo.
Hay que escribir el procedimiento una vez y revisar las primeras corridas. El abono existe porque el criterio se ajusta, y cada ajuste vale para todos los días siguientes.
Por rubro
La tarea cambia de nombre según el rubro, pero es siempre una de las tres formas de trabajo de arriba.
Llega la lista nueva del proveedor: cruza el archivo contra el catálogo y deja el aumento preparado producto por producto, con lo que no coincide listado aparte.
Forma A
El cierre del día: cruza el extracto contra los pagos cargados y lista lo que no coincide.
Forma A + C
Todos los lunes a la mañana, el resumen de lo que vence esa semana: cheques, órdenes de compra y lo que está por entrar.
Forma B
Llega la liquidación del consignatario: la lee, carga las deducciones y deja el neto preparado para control.
Forma A
El informe mensual por centro de salud: cruza los estudios del mes contra el nomenclador de cada centro.
Forma A
Control de lo cobrado contra lo que vencía, y la lista de lo que falta.
Forma C
El reporte de cada inversor, armado el día que corresponde y esperando revisión.
Forma B
El parte del día: reclamos entrados, cuadrilla asignada y lo que quedó sin asignar.
Forma B
Cierre de temporada: cruza lo vendido por talle y color contra lo comprado, y lista lo que quedó.
Forma A
Ejemplos armados sobre una organización de prueba, con datos inventados por nosotros. El caso real es uno y es el de abajo.
El caso real
Es un caso real y es uno solo — no decimos «estudios contables» en plural porque todavía no sería cierto. Por acuerdo con el estudio va por rubro: sin nombre, sin logo y sin resultados medidos.
El extracto y el mayor entran y cruza línea por línea. En una corrida real cruzó 470 líneas de cada lado y listó las 11 partidas que no cerraban, con fecha, comprobante e importe. Lo que no pudo identificar lo informó, en vez de acomodarlo para cerrar en cero.
Tarea programada: el día fijado arranca sola, liquida y deja el paso a paso a la vista. Los totales los calcula la planilla.
Controla lo cargado contra lo declarado, sobre el archivo que el estudio ya baja. No entra a ningún sistema de nadie.
Lo que se ve en la demo es una organización de prueba con datos inventados, nunca los papeles de un cliente.
Cómo empieza
Con un papel que armás a mano hoy. No te mostramos un video: lo hacemos en la pantalla, sobre una organización de prueba.
Qué tarea entra primero, qué forma de trabajo usa, qué hace falta de tu lado y el precio con vencimiento.
Una vez. El instructivo de cómo se hace en tu casa, más las reglas de la empresa, del área y de cada cliente.
Se revisan las primeras corridas, se ajusta el criterio y recién entonces se suma la siguiente. Sin un big bang.
Setup único más un abono mensual, cancelable por mes. Sin cargo por usuario ni por agente, y el consumo de IA aparte, con tope. El número va en la propuesta, después de la demo: depende de cuántos procesos entren.
Preguntas que siempre aparecen
No. Las credenciales se cargan una vez, quedan cifradas afuera del sistema que conversa y no se vuelven a mostrar nunca, ni a nosotros. Y el agente trabaja sobre el archivo que ya exportás: no entra a ningún sistema de nadie.
La cuenta la hace una calculadora y queda escrita en el paso a paso, y el total de la planilla es una fórmula de Excel. Lo que se revisa es qué sumó y con qué alícuota — para eso está el paso a paso en castellano, que podés leer sin saber nada de IA.
No. Todo lo que sale hacia afuera se detiene y espera que una persona con permiso apruebe, con motivo obligatorio si lo rechaza. Nada se presenta, se paga ni se manda solo.
Una macro hace siempre lo mismo con el mismo archivo. Acá el criterio de la casa está escrito y se aplica a un caso que nunca es idéntico — y lo que no se puede identificar se informa, en vez de acomodarlo para que el cuadro cierre.
No. Las reglas se cargan en lenguaje simple, como se lo explicarías a alguien que entra a trabajar, y cada empresa arma su versión de los agentes sin ver ni escribir el prompt original.
Las reglas, los procedimientos y los documentos son de la organización, no de la persona. El que entra encuentra el criterio escrito y las tareas con su historial, y cada cambio de regla guarda quién lo hizo y cuándo.
Sí, si la tarea entra en una de las tres formas de trabajo. El caso real de hoy es un estudio contable; los ejemplos de otros rubros están armados sobre una organización de prueba, y lo decimos en la pieza y acá.
La primera tarea se escribe y se prueba en días, no en meses — en el caso real, un instructivo y seis reglas cargadas fue todo lo que hubo que escribir para el primer proceso. Después se suma una tarea por vez.
Traé una tarea que hoy armás a mano. En la demo la hacemos con tus reglas, sobre una organización de prueba, y vas a ver el entregable antes de decidir nada.